Nuestro equipo: las personas de Ali Sub

El mar es nuestra forma de entender la vida, y es a él a quién nos debemos.

En Ali Sub amamos el mar. Somos mucho más que tu instructor de buceo.

Así que, te acompañamos a

descubrirlo, entenderlo y protegerlo

“Los mares del Planeta son responsables del clima, del agua que riega la tierra y del oxígeno que respiramos.

El mar nos da la Vida.

Y todo ese colosal ser vivo que son los mares del Planeta, funciona gracias a las relaciones que entrelazan a todos y cada uno de sus habitantes. Desde el más diminuto miembro del plancton a las ballenas. Y naturalmente, a nosotros”.

Y pensar que todo empezó con mi padre, Terencio. Cada mañana, siendo niños, nos subía a mi hermana y a mí en su furgoneta y nos llevaba a bucear.

En 1.999 decidió crear ALI SUB y compartir su pasión con otras personas.

Fue él quien nos enseñó, que ayudar a que otros conozcan el mar, es la mejor manera de conservarlo.

Ya han pasado más de 20 años. Y esa ilusión, que nos hacía levantarnos de la cama para calzarnos las aletas, sigue aquí.

Así que, ahora, cada mañana nos encontrarás en Ali Sub, preparados para contagiarte nuestra pasión.

Cuando llegues, queremos conocerte, saber qué necesitas, qué te preocupa, qué te ilusiona y así, poder acompañarte hasta que estés preparado.

Aprenderás todo lo que has de saber, a tu ritmo. Respirar, flotar, moverte y ser autónomo en el agua. Y también, a entender lo que sucede a tu alrededor, la magia del mundo submarino.

Queremos ser mucho más que tu instructor de buceo porque, en Ali Sub:

Somos Buceadores por Naturaleza
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Mi nombre es Alejandro y desde pequeño he sentido que el mar es parte de mí. Tenía 8 años cuando mi padre me regaló un pequeño extintor al que adaptó una grifería con un regulador Nemrod de la época. El invento funcionó, y me permitió sumergirme y descubrir el Mediterráneo.

Amo enseñar a amar el mar.

Durante un tiempo me formé y trabajé en la montaña y siempre acababa llegando a la cima y buscando el azul del mar. La sal. La brisa.

No puedo pasar mucho tiempo sin meter los pies en el agua. Y aunque algunos inviernos, recorro con mi nariz de payaso otros países, siempre, siempre, acabo encontrando el mar.
O puede, que él me encuentre a mí. Quién sabe.

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Penélope, toledana de raíces, convirtió Ali Sub en parte de su hogar. Bióloga de formación y enamorada del mar, sin remedio, de corazón.

Ya de niña, cualquier excusa o despiste eran buenos para encontrarla zambullida en el agua y darle algún que otro susto a su madre

Y con 18 años, al fin, encontró el mar. El océano Atlántico, el Cantábrico o el Mar del Norte, pero ninguno llegó a enamorarla como lo hizo el Mediterráneo.

Por suerte para todos, comenzó a bucear en Ali Sub, y aquí se ha quedado. Rendida ante la belleza del lugar y de sus gentes. Apasionada del trabajo en Ali Sub y con su nariz de payasa, como yo.

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Así que ahora, aprovechamos el humor que llevamos dentro para ayudarte a liberar bloqueos, para que venzas tus miedos y te concentres en disfrutar. Queremos que te olvides de todo y acabes rendido ante la belleza y la paz del mar. 

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Mi hermana Silvia, aunque ahora aletea por otros mares, nos sigue acompañando.

Ella, como yo, creció en Ali Sub como persona y como buceadora.

Ya de muy joven y con un poco de miedo en el cuerpo, nuestro padre la cogió de la mano y se la llevó a bucear.

Y ahora, desde otros lugares, sigue llevando a Ali Sub y su filosofía allí donde va.

Silvia es un “bicho” bajo el agua. Habla con el cuerpo y transmite una energía que no te deja indiferente.

Realmente Vive el buceo y bucear con ella es contagiarte de su pasión y dinamismo.

Quizás sea por esta herencia paterna que nosotros también te acompañamos, de la mano si es necesario, paso a paso. Porque sabemos lo que es empezar.

Y ahora, todos nosotros te proponemos compartir cosquillas.

Porque, dime, ¿has sentido alguna vez cosquillas en la barriga?

¿Quizá de pequeño, la noche antes de una excursión? ¿El primer día de cole o ante un gran viaje?

Cosquillas ante proyectos emocionantes.

Nosotros las sentimos cuando miramos atrás y vemos lo que hemos conseguido y, también las sentimos al pensar en los retos que nos esperan.

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